El color perfecto para el cuarto del bebé

¿Sabías que el color del cuarto del bebé puede influir en cuánto llora, duerme y hasta come? Muchas de nosotras hemos escogido los colores del cuarto del bebé dependiendo de gustos personales o la harmonía que crea entre los diferentes accesorios decorativos que compramos. Pero pocas sabemos el efecto que tienen los colores en el estado de ánimo de nuestros hijos. Sir Isaac Newton desarrolló el primer diagrama circular de colores en 1666 y desde entonces, científicos y artistas han estudiado la teoría del color para guiarse en sus decisiones. Si estás comenzando a decorar el cuarto del bebé, toma en consideración lo siguiente:

Rojo: El color rojo une a las personas y estimula conversación pero también es de muy alta energía. Es el color más intenso de todos y hace que la adrenalina se dispare. Se ha encontrado que sube la presión sanguínea, la respiración y el ritmo cardíaco.

Rosa: El rosa es esencialmente un rojo claro y está relacionado con el amor. También se cree que tiene un efecto calmante. Un dato interesante es que los equipos deportivos a veces utilizan este color en los cuartos de lockers del equipo contrario para mantener a los jugadores pasivos y menos energéticos. Si decides usar rosa, mientras más pastel sea, mejor. 

Amarillo: A pesar de que el amarillo comunica felicidad, puede cansar mucho la vista dada a la alta luz que refleja. El amarillo también puede crear sensaciones de frustración y rabia. De hecho, hay estudios que dicen que las personas están más propensas a perder el temperamento en un cuarto amarillo y que los niños lloran más. Por otro lado, el amarillo incrementa el metabolismo.

Azul: No es casualidad que una gran parte de oficinas estén pintadas de este color: la gente es más productiva en un cuarto azul. Como este color disminuye la presión arterial y la respiración, se considera que calma, relaja y serena. El azul si puede sentirse un poco frío con poca luz natural por lo que se recomienda que si es un espacio pequeño se escoja un azul oscuro.

Verde: El verde se considera un color más tranquilo para la vista. Combinando la calidad refrescante del azul y lo alegre del amarillo, el verde es el color más neutral en términos de temperatura. El verde mejora la lectura, desestresa y ayuda a sanar.

Morado: El morado es el color de la creatividad. Nunca te irá mal si escoges versiones ligeras del morado como el lila o lavanda para pintar el cuarto del bebé. No sólo se relaciona con el lujo sino también con la comodidad y seguridad. El morado trae la misma calidad de relajación que el azul sin la sensación de frialdad.

Naranja: El naranja evoca excitación, entusiasmo y optimismo pero lo recomiendan más para cuartos de ejercitación ya que es un color con mucha energía que puede abrumar al niño.