Cuando te sobra amor pero te faltan manos

Cuando te sobra amor pero te faltan manos

Cómo administrar tu tiempo cuándo tienes un recién nacido en casa y dos más en la escuela.

Todas pasamos por esa etapa, a veces crees que no vas a volver a ver la luz del sol, los días son siempre un caos, quieres llorar todo el tiempo, y tienes que recordar constantemente por qué lo estás haciendo... la respuesta es porque tus hijos son lo mejor que te ha pasado en la vida y por mucho trabajo que te esté costando, al final del día, el amor y la tranquilidad que ellos te dan no se compara con nada más. Pero somos humanos y a veces necesitamos una ayudadita para poder poner las cosas en perspectiva.

Paso #1: Mantén la calma

Entiende que no va a ser así siempre y que dejarte llevar por el estrés no deja nada bueno, fuera de ayudar, va a entorpecer tu vida diaria. Una demostración clara de amor hacia tu familia es la paciencia y flexibilidad que puedas tener con ellos.

Paso #2: Déjate ayudar

Es momento de recolectar favores y aceptar las manos que te hacen tanta falta: acepta la ayuda de quién la ofrezca, tus seres queridos te quieren ver bien y feliz, permítelo.

Paso #3: Haz listas con tus prioridades

Parte del estrés de la vida diaria es no tener en orden lo que vas a hacer, saber qué sigue te ayuda a tener más seguridad dentro de la incertidumbre que es tener a un recién nacido en casa.

Paso #4 Disfruta al máximo a tu bebé

Es la única oportunidad que tienes para verlo crecer, el tiempo se va muy rápido, no quieres arrepentirte por haber estado histérica la mayoría de tu maternidad. Cuando te sientas abrumada, sólo tienes que voltear a verlo y entenderás que es justamente de eso de lo que se trata la vida.