El cojín de lactancia sube a tu bebé a la altura de tu pecho para que no tengas que encorvarte. Se pone alrededor de tu cintura, con la espalda recargada, y el bebé descansa encima, pegado a ti. Sirve igual para pecho que para biberón, y se usa siempre despierta: no es un lugar para que el bebé duerma.
Amamantar es estar sentada mucho tiempo
Un recién nacido come entre 8 y 12 veces al día. Son horas en la misma postura, y si cada toma la haces inclinada hacia el bebé, lo sientes en los hombros, el cuello y la espalda baja. El cojín invierte el esfuerzo: tu bebé sube hasta ti.
Cómo acomodarlo, paso a paso
- Siéntate con la espalda bien recargada y los pies apoyados. Si no llegas al piso, un banquito ayuda.
- Coloca el cojín alrededor de tu cintura, con la abertura hacia atrás y bien pegado al cuerpo.
- Acuesta a tu bebé encima, de lado, panza con panza contigo, con la oreja, el hombro y la cadera en línea.
- Si todavía te estás agachando, sube un poco más el cojín o pon una almohada extra debajo de tu brazo.
Funciona con las posiciones más comunes: de cuna, de cuna cruzada y de "balón de rugby", con el bebé de lado bajo tu brazo. Esa última acomoda a muchas mamás después de una cesárea porque no apoya peso sobre la herida.
Si tienes dudas de agarre o de producción, tenemos consejos para una lactancia exitosa y las 9 preguntas más frecuentes de una mamá primeriza. Ante dolor, grietas o poco aumento de peso, lo mejor es consultar con una asesora de lactancia o con su pediatra.
Lo que no hay que hacer
- No dejes a tu bebé dormido sobre el cojín, ni en el sillón ni en la cama.
- No lo metas a la cuna ni lo uses para recostarlo sin supervisión.
- Si te gana el sueño a mitad de una toma, termina y pásalo a su cuna, boca arriba.
El cojín de lactancia es para las tomas y para jugar con tu bebé despierto y contigo. Para dormir, su cuna: boca arriba y sin nada suelto.
Después de la lactancia sigue sirviendo
Cuando empieza a querer sentarse, el mismo cojín le da apoyo para practicar, y también funciona de respaldo en el tummy time. Siempre despierto y contigo al lado.
Por qué conviene tener dos fundas
Los derrames no avisan: leche, regurgitaciones, un pañal que se sale. Con una funda de repuesto, una está puesta y la otra en la lavadora, y no te quedas sin cojín a medio día. Qué buscar en una funda:
- Sin cierre: no hay cremallera que raspe a tu bebé ni que se abra con el uso.
- Algodón que deje respirar: en las tomas los dos terminan acalorados. Si buscas algo más suave al tacto, hay versión afelpada.
- Que le quede a tu cojín: nuestras fundas le quedan al cojín de Nap y a otros cojines en forma de C, como el Boppy.
Cojín de lactancia con relleno de fibra siliconizada que mantiene la altura y funda 100% algodón OEKO-TEX sin cierre. Se lava en lavadora. Fundas de repuesto en algodón y en Súper Suave.
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Preguntas frecuentes
¿Puedo usar el cojín de lactancia para dormir al bebé?
No. Es para las tomas y para ratos despierto, siempre contigo.
¿Sirve para dar biberón?
Sí, igual que para pecho: sube al bebé a tu altura y descansa tus brazos.
¿Se puede usar en el embarazo?
Muchas mamás lo usan para apoyar la panza o las piernas al recostarse. Si te acomoda, adelante.
¿La funda de Nap le queda a mi Boppy?
Sí, le queda a cojines en forma de C como el Boppy.
Que el bebé suba hasta ti, y no al revés.
En los primeros meses pasas más horas sentada dando de comer que haciendo casi cualquier otra cosa. Que esas horas no te duelan también es cuidarte. Si estás en esa etapa, esto es para ti: cómo sobrevivir los primeros 40 días.