Publicado | por Royina Soto Garza

Cómo comenzar a hacer una rutina con la llegada de tu bebé

Un bebé cambia todo, no solo tu cuerpo y tu forma de dormir, las rutinas también se ven modificadas y hay que adaptarlas a las necesidades de todos, pero principalmente las de los hijos. 
 
Lo mejor que podemos hacer cuando tenemos un bebé es formar rutinas, ya sean nuevas o que adaptemos las viejas, esto nos hará más fácil la maternidad, además de no hacerlo podríamos caer rápidamente en un cáos que no nos ayudará ni mental, ni físicamente, y tampoco traerá armonía al hogar. 


Lo primero es ver las necesidades de los bebés, como bañarlos, horarios de comida, aunque si das a libre demanda eso no aplica, sueño y, juego, son muy sencillas, pero cuando se combinan con las de toda la familia hay que hacer un manual del día a día para que todo sea más sencillo. 

Estas rutinas no solo le darán más seguridad a tu bebé, a ti también te ayudará a que el proceso de regresar al trabajo sea más sencillo, especialmente si vas a dejarlo en una guardería o bajo el cuidado de otra persona. 

El mejor momento para comenzar con ellas es a los 3 meses, ya que sus hábitos de sueño y comida se vuelven más consistentes y predecibles, con esto ya podrás seguir horarios de juego y hora del baño de acuerdo a su ritmo en el día a día. 

 

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Si quieres ser más precisa, empieza a observar los momentos en los que está más activo y cuando está más relajado, cuántas veces come al día, sus siestas y el momento de dormir al final del día, anótalo todo en una libreta y empieza a hacer experimentos para ver cómo lo toma tu bebé. 

Si ves que el baño lo activa cambia la hora del baño a las mañanas, si por el contrario lo relaja, prefiere la tarde-noche. 

Mientras se van acomodando con las prioridades del bebé, puedes ir añadiendo las tuyas, al principio descansar es importante, puedes hacerlo durante sus siestas, después puedes aprovecharlas para bañarte, hacer algo de comer, recoger un poco. 

Sea lo que sea que decidas, siempre pon primero a tu bebé, confía en tu instinto. Puedes ser muy estricta o muy flexible, pero eso solo dependerá de ti.